
La emisión del documental sobre el ADN de Colón, dirigido por José Antonio Lorente, Catedrático de Medicina Legal y Forense de la Universidad de Granada, así como Director del Laboratorio de Identificación Genética, estuvo muy entretenido, (https://www.rtve.es/play/videos/somos-cine/colon-adn-verdadero-origen/16281015/). Tanto es así que en el periódico El País, en un acertado artículo, lo define como un show en el que salieron decepcionadas muchas personas que han dedicado toda la vida a demostrar el origen castellano, portugués, mallorquín, pontevedrés o navarro del navegante. (https://elpais.com/ciencia/2024-10-12/el-show-del-adn-de-cristobal-colon-pudo-ser-un-judio-de-valencia-o-no.html). Curiosamente, en el documental no participó ningún colombinista de renombre, todos, casi sin excepción, defensores de la tesis genovesa. Hay que empezar diciendo que un documental no puede ser tenido como una fuente fiable y que habrá que esperar a la publicación de los resultados en alguna revista científica para ver las certezas que tenemos. Pese a ello, de momento, los únicos datos más o menos fiables que han proporcionado los datos genéticos, a juzgar por lo visto en el documental, son los siguientes:
Primero, el ADN de los restos de Cristóbal Colón de la catedral de Sevilla es de poca calidad y apenas ofrece información, a diferencia de los de su hijo Hernando que se encuentra en la misma seo. Se ha podido demostrar que Hernando Colón era hijo de Cristóbal, algo que nadie ha dudado nunca en los últimos quinientos años.
Segundo, dado que son compatibles los datos de los huesos de la tumba del almirante con los de su hijo Hernando, se confirma que los restos de Cristóbal Colón reposan en Sevilla. Es una de las pocas conclusiones en las que el equipo de genetistas, encabezados por el doctor José Antonio Lorente Acosta, se ha mostrado rotundo. Ya lo dijeron en el año 2006 y lo han vuelto a dejar claro en el documental de 2024, confirmando que no hubo error en la exhumación de 1795. Todo, por supuesto, a la espera de la publicación científica.

Tercero, dicen que el ADN del supuesto hermano del almirante Cristóbal Colón, Diego Colón de la cartuja de Sevilla, (no confundir con el hijo del almirante, del mismo nombre), son los de un pariente en tercer o cuarto grado. Pero huelga decir que ambos se trataron toda la vida de hermanos, no podemos descartar que los restos analizados correspondan con los de otra persona, o incluso, con los de Juan Antonio Colombo o su hermano Andrea, sobrinos y amigos personales de Colón, que vivieron en Sevilla, y el primero de ellos fue el encargado de inhumar los restos del almirante en la cartuja de las Cuevas.
Cuarto, quedan totalmente descartados los extravagantes orígenes del corsario Pedro Ataide, el hijo del Príncipe de Viana, el hijo de doña Aldonza de Mendoza, el Álvarez de Sotomayor, o un agote de la Baja Navarra. Para mí es lo más relevante del documental, la confirmación científica de teorías que todos dábamos por hecho que se basaban en meras conjeturas.
Y quinto, lo poco que ofrecen los supuestos restos de Cristóbal Colón de la catedral de Sevilla es que son compatibles «con judíos del Mediterráneo Occidental». Hay que empezar diciendo una obviedad, que el hehco de que su genética sea compatible con judios no significa que practicase la religión judaíca sino que era converso, es decir, un cristiano con ascendientes judáicos. Tampoco se aclara su procedencia exacta porque eso de «Mediterráneo Occidental», podrían corresponder al de una persona originaria de Italia, Francia o España. Pero, según el documental -y aquí entramos en el terreno de las hipótesis-, dado que en Italia había pocos conversos, porque fueron expulsados en el siglo XII, sospechan que podrían ser de España (Sefarad para los judíos), y ya puestos, por qué no de Valencia. En fin, no podemos olvidar que la familia materna de Colón, los Fontanarosa, era una famosa estirpe conversa. Por tanto, por lo poco que sabemos del ADN de los huesos de Sevilla, los resultados no contradicen lo que todos los colombinistas sabemos -sabemos, insisto- que era originario de Génova, con muy probables orígenes conversos.

En definitiva, el documental, más allá de demostrar como equivocadas las tesis rocambolescas de los colones castellanos, escoceses, suizos o portugueses, mantiene intacta la tesis genovesa que, por otro lado, está más que documentada. En cambio, sí que parece que se podrá aclarar de manera definitiva que los 150 gramos de huesos que hay en la catedral de Sevilla pertenecen al descubridor de América.
ESTEBAN MIRA CABALLOS
Estoy de acuerdo con usted. A veces el documental me pareció sensacionalista y de poco rigor.
Pues si. El numerito de las sillas era más propio de los realitys actuales que de un trabajo serio de investigación. Al día siguiente la TVE nos dió un recital de la audiencia que había conseguido la emisión obviando opiniones críticas que nos alumbrasen a los despistados telespectadores . Yo no soy colombinista pero he leido la carta de Michele Cuneo a Jerónimo Annari que da una pista muy clara sobre la cuna de Cristobal Colón, quien le regaló una isla al sur de la Española, Saona, y una indígena para su solaz.
Porque no puedo verlo desde Argentina?
Me lo han dicho otros amigos del otro lado del charco. Creo que lo han colgado en Youtube, y desde ahí sí se puede ver en cualquier sitio-
Totalmente de acuerdo con usted
Gracias por ayudarnos a interpretar lo visto.
Seguí detenidamente el programa y no observé que se afirmase la tésis genovesa. La situación de la época no invitaba a declarar un origen hebráico, pero sí justificaba el no ser concluyente al declarar su origen y los judíos en Génova tampoco lo tuvieron fácil. Es fundamental conocer las inflexiones de su dicción, pero valorar el lenguaje de alguien tan movido por los puertos…
Lea bien, la tesis genivesa es la propuesta desde siempre por historiadores serios. El programa descubrió poso salvo un posible origen judío, lo cual, según aclara el artículo, NO LO HACE INCOMPATIBLE con la tesis genovesa de los historiadores, basándose fn la documentación existente.
En resumen, el documental, no muy serio, es un caso de «poco ruido y muchas nueces».
Para decir que podría ser valenciano también se ha examinado la escritura, ya que Colón escribia en castellano.