Desde 1501, cuando empezó a redactar su Libro de las Profecías, ya se aprecia la visión que tenía de sí mismo como un adalid de la cristiandad, incorporando en su firma dos palabras: Christo-ferens, el portador de Cristo. En una persona tan espiritual como él, el sufrimiento, los dolores y los trabajos le recuerdan a la propia Pasión de Jesucristo, … [Leer más...]
