
Con el término Inquisición nos referimos de forma abreviada al Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición. La función de esta institución era velar por la doctrina cristiana, investigando las posibles desviaciones -inquisitio- y castigándolos públicamente -auto de fe-.
Al contrario de lo que se cree la Inquisición no nació en España. Realmente fue fundado en Italia en el año 1119 por el Papa Inocencio III. En España fue introducida en el último tercio del siglo XV y concretamente en 1478, cuando los Reyes Católicos solicitaron al Papa su restablecimiento. Posteriormente pasaría a las colonias españolas: en 1570 al virreinato del Perú, en 1571 a Nueva España y en 1610 a Cartagena de Indias. En la América Hispana, la inquisición jamás juzgó a los naturales sino solo a españoles, mestizos, mulatos y negros. Las condenas a muerte fueron muy pocas.
No se puede negar que la Inquisición fue una institución totalmente intransigente que utilizaba la tortura en el interrogatorio y quemaba a los herejes en público. Sin embargo es necesario también matizar todas estas imputaciones. Para empezar castigó los casos de herejía, brujería y bigamia entre los cristianos exclusivamente pues no tenía competencia con los no bautizados. Asimismo, Por otro lado el padre Llorca ha demostrado la falsedad de muchas de las crueldades que se le imputan al Santo Tribunal como veremos a continuación:
1.- Hoy sabemos que el terrible fray Tomás de Torquemada, primer inquisidor general, estaba en contra del empleo del tormento en los interrogatorios.
2.-Solo actuaba como ya hemos dicho contra los bautizados.
3.-Si el condenado confesaba y abjuraba de sus prácticas paganas salvaba siempre la vida.
4.-Es cierto que envió a la hoguera a varios miles de falsos cristianos pero no es menos cierto que impidió que se reprodujesen en España las guerras de religión que tantas vidas humanas costó en Europa. Aunque desde luego el fin no justifica los medios podemos decir que la Inquisición, aunque utilizó la tortura y la hoguera, supuso un ahorro de vidas humanas.

En definitiva la Inquisición es repudiable por los métodos que utilizaba pero también debemos reconocer que se ha exagerado bastante su actuación sobre todo a raíz de la difusión de la llamada Leyenda Negra contra España. La Inquisición fue suprimida finalmente en 1813 por las Cortes de Cádiz. Tras la llegada en 1814 de Fernando VII al poder restituyó la institución que fue definitivamente suprimida en 1834, durante la regencia de María Cristina, madre de Isabel II.
En esta brevísima historia de la Inquisición me ha llamado la atención dos cosas de las que en ella se narran.
Una de ellas 3.-Si el condenado confesaba y abjuraba de sus prácticas paganas salvaba siempre la vida.
Me sorprende que prefirieran morir a confesar sus prácticas paganas, aunque habría que saber qué se hacía con ellos una vez que esa confesión se realizaba. Porque tal vez esa confesión y por consiguiente la pena que les sería impuesta en ese caso, podría ser más horroroso que quemarlos vivos.
La segunda cuestión que me ha llamado la atención es que la Inquisición supuso un ahorro de vidas humanas al impedir las guerras de religión que en ese momento había en Europa.
Estas dos cuestiones se las hago desde el punto de vista de la curiosidad y también desde el punto de vista del desconocimiento amplio de este Tribunal del Santo Oficio.
Un saludo, Esteban.
Disculpa la tardanza en la respuesta. A lo primero, había algunos que estaban ya tan cansados de sufrir vejaciones y multas que se negaban a abjurar. Habían perdido toda esperanza y no le daban el gusto de claudicar aunque les costase ya una vida que no querían vivir. Y lo otro, aunque la Inquisición fue un tribunal durísimo que infundía pavor, la realidad es que evitó que clase en España el protestantismo y las perniciosas guerras de religión que se vivieron en Europa, con más víctimas que las generadas por la propia Inquisición.
Gracias por su respuesta, Esteban.