En 1498 Cristóbal Colón tocaba en la costa de lo que luego se llamaría Venezuela y al llegar a las bocas del Orinoco creyó haber localizado el Paraíso terrenal. El estruendo —macareo— que producía el choque del agua dulce con la salada le pareció una prueba evidente de que debían de ser los ríos del Edén. ¿Qué otra cosa podía ser? Las palabras por … [Leer más...]
